¿Qué es un Tololoche?
El tololoche es un instrumento tradicional del norte de México. Es en realidad una versión ligeramente más pequeña del contrabajo europeo, respetando lo grande del instrumento para producir sonidos bajos.
Tiene usualmente 4 cuerdas, se toca sin arco y se puntea con los dedos. Su uso en la Música Clásica es nulo, por ser un Instrumento regional.
Generalmente el tololoche está construido de madera de pino para el brazo y caobilla en la caja, a diferencia del contrabajo. El instrumento tiene 4 cuerdas, cuya afinación es de “La” (sonido más grave), “Re”, “Sol”, “Do” (sonido más agudo).
En el norte de México se utiliza para acompañar a los músicos taca taca, en música norteña y tangos, las cuales se tocan con acordeón, tarola, tololoche, saxofón, guitarra o bajosexto. Es también utilizado por los músicos que tocan en bares y cantinas de ciudades del norte del país.
Su nombre proviene de un vocablo náhuatl, que en la lengua azteca se supone que surge de tolontik que significa “una cosa redonda”.
También recibe el nombre de chicoteado porque es el sonido que produce al vibrar la cuerda, como si un látigo hiciera un sonido. Muchas veces se alterna la nota chicoteada con dos golpes con la palma de la mano para producir un golpe de percusión, mientras que otros, prefieren golpear la caja como si fuera un cajón peruano, creando un tipo de música donde aveces no hay batería alguna que acompañe la música. Por lo que se sabe, el tololoche fue creado en el norte de México, viendo la necesidad de no cargar con bajos eléctricos y todos sus cables de bar, en bar.
Las cuerdas antes se hacían de intestino de gato. Después se usaron las entorchadas cuerdas de metal con nylon.
El instrumento se hace y trabaja sin maquinaria eléctrica, sólo gubias, formones, martillos, pegamento, berbiquíes y serrucho.
El tololoche ya está en vías de extinción, sustituido por los instrumentos eléctricos que ofrecen muchas y muy diversas opciones, aunque varios grupos e incluso compositores, lo han vuelto a usar. También su uso es constante en rondallas y grupos acústicos pequeños, por su gran movilidad.
